Corría el año 1960 y en la fría
Ávila de entonces un día de Octubre se inauguraba el cine “Tomas
Luis de Victoria”, el nombre de la sala era un homenaje mas a
nuestro mas ilustre abulense que allá por el siglo XVI fue el mas
celebre polifonista del Renacimiento Español.
La película que inauguro dicha sala
era ni mas ni menos que “Los diez Mandamientos” donde “Charlton
Heston” interpretaba a Moisés liberando a su pueblo.
Son mas de cincuenta años los que han
pasado, muchas películas, mucho publico, muchos sueños y muchas
ilusiones vividas hasta que en el pasado otoño cerrara sus puertas indefinidamente.
No se si es víctima de la crisis que
nos acecha, de internet o de una ciudad que cada vez va a menos en
vez de a mas; Pero como dice el dicho, “entre todos la mataron y
ella sola se murió”
Creo que todos tenemos algo de culpa. Yo por lo menos me siento un poco culpable, no porque descargue mis
“pelis” de internet, cosa que no hago casi nunca, pero si por mi excasa afluencia a dicha sala, ya que si me remonto al
último año, es posible que no sean mas de 4 o 5 veces las que
acudí, pero es que entre el “canal plus” en casa y las niñas,
le dejan a uno sin ganas de mucho mas..
No es momento de buscar culpables y si
de reflexionar, estas pequeñas cosas son las que van haciendo a la
ciudad un poco mas pequeña, un poco mas triste, un poco mas
“pueblo”.
Los que decidimos invertir en ésta ciudad, no se si por amor a ella, por intentar hacerla un poco mas
grande o simplemente porque no supimos salir de aquí, vemos como
poco a poco la urbe se desmorona sobre todo a nivel económico y
laboral.
Es triste darse cuenta que a día de
hoy Ávila, solo va dejando locales vacíos, parados y ancianos al
sol, esa es la realidad por mucho que nos duela.
A partir de ahora si queremos ver una
película en 3D, tendremos que irnos a Madrid, Salamanca, Valladolid,
etc.
A partir de ahora tendremos un cine
menos, seremos un poco mas incultos, mas pobres, mas viejos.
THE END