LA CITA DE LA SEMANA

LA CITA DE LA SEMANA:
Si lloras por no ver el sol, las lagrimas te impediran ver las estrellas

viernes, 3 de diciembre de 2010

LAS SIETE DE LA MAÑANA

Lascivas horas que mezclan al borracho y al madrugador, así reza una canción del maestro Sabina. Son las primeras horas del día o las últimas de la noche una misma cosa con dos caras distintas. Con la intención de envejecer un poco menos y dispuesto a castigar mi cuerpo un poco mas, salgo a correr dos o tres días a la semana y mi horario favorito son esas primeras horas del día, algún domingo en mi devenir por las calles semidesiertas de la ciudad me he encontrado con almas que buscan su guarida después de una larga noche, es en ese momento cuando te sientes bien, sano, distinto.
Pero por suerte o por desgracia tengo dos caras y también hay algún día que embriagado por el punto canalla de la noche y sumido en la oscuridad de ésta, soy yo el que vuelvo a casa, mientras otros salen a correr. A veces pienso si ellos al igual que yo, miraran con el sentimiento de estar haciendo bien, sentirán lastima por mi o simplemente me ignoraran.
Es cierto que después de salir a correr te sientes a la par de cansado, cosa lógica, bien contigo mismo, con tu cuerpo, con tu mente, también es cierto que la noche tiene ese bálsamo que todo lo cura, amigos, alcohol, risas, etc.
Siempre he creído que la gente se divide en dos grandes grupos, los madrugadores y los trasnochadores. En mi larga vida laboral he tenido que ejercer en ambos bandos aunque lo que nunca he dejado de hacer es lo de madrugar, me considero madrugador, es la mañana para mi lo mejor, la salida del sol, las primeras horas del día; siendo como soy de poco dormir, encuentro en la mañana mi mejor aliada ya sea para el tema laboral, deportivo o simplemente de ocio. Pero ese pequeño “Mister Hyde” que habita dentro de mí a veces resurge y me lleva a las profundas y negras noches, a la maldición de los bares de copas, a las lascivas horas que mezclan al borracho y al madrugador, que en este caso no soy yo.

1 comentario:

  1. Pues esta mañana, que he acompañado al escritor de la última entrada de este blog, hemos podido comprobar que no había ni siquiera borrachos. O quizá no era barrio para verlos...no lo se. La cosa es que como comentas, es interesante ver las dos caras de la moneda. No hace ni 8 días, nosotros veníamos de madrugada de domingo, sin gota de sed, y de haber pasado una noche entre amigos. Hay que conocer las dos caras. Hay que mantener el equilibrio, y sobre todo, como te comentaba esta mañana, hay que darse cuenta, de cuándo hay que retirarse.
    Y por supuesto que aún nos queda fuelle. Quizá una noche salgamos con algún veiteañero y le tumbemos como a un novato. Otra cosa que nosotros no podamos ni movernos en dos días...

    ResponderEliminar