Un día cansado del mundo y sobre todo de la vida que
llevaba, decidí descolgar las zapatillas viejas que adornaban un rincón de mi
habitación desde años atrás y volver a hacer algo de deporte que tanto me ha
gustado siempre, y es que, si he de ser sincero, nunca he sido bueno en ninguna
disciplina, pero he practicado muchas. Siempre digo que tenia que haberme
empeñado solo en una y así habría conseguido algo (ser menos malo) pero la
verdad es que me gusta casi todos los deportes, futbito, baloncesto, tenis,
padel, atletismo, bici, etc… con todo disfruto y en casi nada gano.
Como venia diciendo, al sentir los cuarenta que acechaban mis
espaldas, me calcé mis zapatillas y volví a correr, algo fácil, sencillo y
barato. Me marque un reto que era correr una media maratón, cosa casi
impensable ya que mi estado de forma era mas que precario. El tiempo ha ido pasando,
he tenido una operación de apendicitis que me tuvo un mes de baja y unas
cuantas lesiones provocadas por las put… zapatillas que hacían sombra en mi zaguán (ya se porque las colgué allí).
Ya con calzado más acorde y una vez superado el primer año de lesiones y dudas
he conseguido mi objetivo, por mi cuenta, sin competir y aunque creo que si la
salud me lo permite, algún día lo haré en una carrera, no necesito tener un
dorsal para ver mi sueño cumplido. Ahora se que puedo, ahí está, una media maratón
solo un año después.
El correr, running, o como queráis llamarlo me ha cambiado la
vida, me ha cambiado los hábitos y sobre todo me ha dado una fuerza corporal y
mental que no tenia, mi reto se ha cumplido pero la vida sigue y me tengo que
proponer otros. La verdad es que ahora no se cual será, pero ya se me ocurrirá
algo, mientras voy corriendo lo pensare.
¿Cual es tú reto?

Felicidades otra vez. El verdadero mérito de tu azaña no son los 21km, es tener los kiwis bien gordos para volver, después de tanto tiempo, a calazarte unas deportivas y echarte a correr.
ResponderEliminar