LA CITA DE LA SEMANA

LA CITA DE LA SEMANA:
Si lloras por no ver el sol, las lagrimas te impediran ver las estrellas

martes, 21 de febrero de 2012

TODO UN CLÁSICO.





¡Ni Madrid-Barcelona, ni la clásica de San Sebastian!
Esto si es un clásico. La cena de carnaval de esta cuadrilla del barrio de la "Dioni", como cariñosamente nos identificamos más de una vez.
La tarde-noche transcurrió como siempre. Entre alegrías y recuerdos. Unos más amargos y otros más felices.
Ya mucha gente nos alaba la idea y recelosos nos miran como diciendo, ¿cómo lo hacen?, ¿cómo después de más de 25 años estos tíos se siguen juntando estos pollos?.
Pues muy fácil. Con un poco de esfuerzo y sobre todo apoyándonos en el buen grupo que ya desde pequeños formamos.
Quizá habría que hacer un esfuerzo más, y otro año irnos algún pueblo que nos traiga gratos recuerdos, como Navaluenga, y pasar el día entero allí. Ya se verá.
Ahí os dejo un vídeo, y las fotos ya os las pasaré como sea.
¡Hasta el año que viene!.

Escrito y creado por Ochoa.

http://www.youtube.com/watch?v=3_OIvb4oVXg&feature=email

viernes, 30 de diciembre de 2011

SE CERRO EL TELON


Corría el año 1960 y en la fría Ávila de entonces un día de Octubre se inauguraba el cine “Tomas Luis de Victoria”, el nombre de la sala era un homenaje mas a nuestro mas ilustre abulense que allá por el siglo XVI fue el mas celebre polifonista del Renacimiento Español.
La película que inauguro dicha sala era ni mas ni menos que “Los diez Mandamientos” donde “Charlton Heston” interpretaba a Moisés liberando a su pueblo.
Son mas de cincuenta años los que han pasado, muchas películas, mucho publico, muchos sueños y muchas ilusiones vividas hasta que en el pasado otoño cerrara sus puertas indefinidamente.
No se si es víctima de la crisis que nos acecha, de internet o de una ciudad que cada vez va a menos en vez de a mas; Pero como dice el dicho, “entre todos la mataron y ella sola se murió”
Creo que todos tenemos algo de culpa. Yo por lo menos me siento un poco culpable, no porque descargue mis “pelis” de internet, cosa que no hago casi nunca, pero si por mi excasa afluencia a dicha sala, ya que si me remonto al último año, es posible que no sean mas de 4 o 5 veces las que acudí, pero es que entre el “canal plus” en casa y las niñas, le dejan a uno sin ganas de mucho mas..
No es momento de buscar culpables y si de reflexionar, estas pequeñas cosas son las que van haciendo a la ciudad un poco mas pequeña, un poco mas triste, un poco mas “pueblo”.
Los que decidimos invertir en ésta ciudad, no se si por amor a ella, por intentar hacerla un poco mas grande o simplemente porque no supimos salir de aquí, vemos como poco a poco la urbe se desmorona sobre todo a nivel económico y laboral.
Es triste darse cuenta que a día de hoy Ávila, solo va dejando locales vacíos, parados y ancianos al sol, esa es la realidad por mucho que nos duela.
A partir de ahora si queremos ver una película en 3D, tendremos que irnos a Madrid, Salamanca, Valladolid, etc.
A partir de ahora tendremos un cine menos, seremos un poco mas incultos, mas pobres, mas viejos.

THE END

jueves, 10 de noviembre de 2011

JUEVES NOCHE


La sonrisa timida y burlona del jueves por la noche me ha sorprendido, cosa rara en mi, en el sofá y frente al televisor. El recuerdo de los años ochenta en la serie “Cuentame” ha devuelto a mí memoria recuerdos de un pasado tan cercano y tan lejano a la vez....
Aquellos años traen a mí cabeza momentos de peones, de cromos en el grande, de canicas, de amigos, de juegos, de píldora, de poli y cacos, de miedos, de obras, de casetas, de alegrías, de vidas, de sueños, de tantos sueños.
El tiempo pasa inexorable para todos y los recuerdos se acumulan cada vez mas al fondo de la memoria intentando escapar por algún lugar secreto y nunca volver. Pero hay cosas que la mente conserva para siempre, hay recuerdos que te transportan a lugares donde estuviste, estás y estarás toda la vida.
Las canciones te llevan en el tiempo a sitios donde no volverás y de donde nunca te fuiste, a lugares donde vuelves y nunca estuviste; pero lo verdaderamente importante de todo esto, es lo que dejo dentro de ti, lo que tu piel absorbió para siempre, los recuerdos, los amigos, la vida.
Es muy corriente pensar lo de “cuanto me gustaría a mi tener tú edad”, pero ahora en la mitad del camino, con los recuerdos arraigados en el corazón, no cambiaría aquellos años por nada, claro que me gustaría volver a tener quince o veinte años, pero con mi gente, en mí época, en la que me toco vivir y en la que aprendí a ser persona, la persona que soy.
Tirando del refranero popular me encuentro con lo de “cualquier tiempo pasado fue mejor”, yo no lo creo así, el tiempo pasado es pasado y el presente es lo que nos toca vivir ahora, no se vive del pasado, se vive del presente, pensando un poco en el futuro, muy poco. Pero el pasado, ese que vivimos, ese es el que nos ayuda a saber cual es el camino que debemos seguir, porque no hay nada como mirar hacia atrás en lo alto del sendero para sentirse orgulloso del camino recorrido. Se vuelve el rostro, se respira el pasado, se empapa el corazón de recuerdos y se vuelve la vista al frente, la cabeza alta, la sonrisa en la boca y a volver a vivir.
Nos vemos en el camino.

lunes, 10 de octubre de 2011

Aceite de oliva, analgésico natural

El aceite de oliva virgen, de primera presión en frío, contiene una sustancia química que actúa de la misma forma que los medicamentos para aliviar el dolor. ¿Sabías que el "oro líquido" puede sustituir al ibuprofeno y, encima, proteger tu estómago?

El equipo de investigadores de Estados Unidos descubrió que 50 gramos de aceite de oliva extra virgen, equivalía a una décima parte de una dosis del clásico antiinflamatorio “revienta-estómagos” ibuprofeno.Eso sí, el efecto no es lo suficientemente fuerte como para curar, por ejemplo, un dolor de cabeza, éste podría explicar los beneficios de la dieta mediterránea.
Dentro de las propiedades del aceite de oliva, están los llamados compuestos polifenólicos. Dentro de estos hay diferentes tipos de antioxidantes que son compuestos que ayudan a regular varios procesos corporales por ejemplo del colesterol. Durante largo tiempo se ha asociado a la dieta mediterránea, cuyo ingrediente central es el aceite de oliva, con numerosos beneficios a la salud. Entre estos, una reducción en el riesgo de accidentes cerebrovasculares, enfermedades cardíacas, cáncer de mama y pulmón y algunas demencias.

También tiene un ingrediente activo que se encuentra en grandes concentraciones del aceite de oliva, llamado oleocantal, que parece inhibir la actividad de las enzimas involucradas en la inflamación. Aunque los científicos saben que estos compuestos polifenólicos contienen una gama de ingredientes bioactivos, hasta ahora no sabían con seguridad cómo funcionaban.

lunes, 3 de octubre de 2011

MIS RETOS PERSONALES

Un día cansado del mundo y sobre todo de la vida que llevaba, decidí descolgar las zapatillas viejas que adornaban un rincón de mi habitación desde años atrás y volver a hacer algo de deporte que tanto me ha gustado siempre, y es que, si he de ser sincero, nunca he sido bueno en ninguna disciplina, pero he practicado muchas. Siempre digo que tenia que haberme empeñado solo en una y así habría conseguido algo (ser menos malo) pero la verdad es que me gusta casi todos los deportes, futbito, baloncesto, tenis, padel, atletismo, bici, etc… con todo disfruto y en casi nada gano.
Como venia diciendo, al sentir los cuarenta que acechaban mis espaldas, me calcé mis zapatillas y volví a correr, algo fácil, sencillo y barato. Me marque un reto que era correr una media maratón, cosa casi impensable ya que mi estado de forma era mas que precario. El tiempo ha ido pasando, he tenido una operación de apendicitis que me tuvo un mes de baja y unas cuantas lesiones provocadas por las put… zapatillas que hacían sombra en mi zaguán (ya se porque las colgué allí). Ya con calzado más acorde y una vez superado el primer año de lesiones y dudas he conseguido mi objetivo, por mi cuenta, sin competir y aunque creo que si la salud me lo permite, algún día lo haré en una carrera, no necesito tener un dorsal para ver mi sueño cumplido. Ahora se que puedo, ahí está, una media maratón solo un año después.
El correr, running, o como queráis llamarlo me ha cambiado la vida, me ha cambiado los hábitos y sobre todo me ha dado una fuerza corporal y mental que no tenia, mi reto se ha cumplido pero la vida sigue y me tengo que proponer otros. La verdad es que ahora no se cual será, pero ya se me ocurrirá algo, mientras voy corriendo lo pensare.
¿Cual es tú reto?

miércoles, 28 de septiembre de 2011

SI DE REFRANES HABLAMOS


“Hacme diez, no me hagas una, y como si no me hubieses hecho ninguna”. Comentaba con un buen amigo hace poco que todos los refranes trabajan y este no iba a ser menos; es triste ver como gente de tú alrededor, algunos de los cuales se consideran amigos y son adictos a las palmaditas en la espalda y a la comprensión de tus problemas con un “yo te entiendo” en la boca o un “aquí me tienes”, olvidan con facilidad todos aquellos favores recibidos, no ya solo económicos, sino personales, familiares y demás.
Es muy sencillo descubrir a esta serie de sujetos ya que son de una calaña similar y se rigen por unos mismos parámetros. Solo hay que pedirles algo, rogar un favor, solicitar una ayuda o como lo quieras llamar y rápido se abre la puerta de emergencia por donde escapan rápidos y callados en busca de otro inocente de quien seguir chupando nuevamente.
Esta serie de parásitos sociales no son necesarios en la vida de nadie o por lo menos en la mía no, por eso hoy quiero decirles a todos estos especimenes, que se de sobra quienes son, os pongo a prueba y nunca respondéis, soy demasiado viejo y perro para no darme cuenta de estas cosas y solo espero que el tiempo me separe lo mas posible de todos vosotros.
En éste trabajo mió donde mi misión es hablar con gente y hacer vida social, no me queda más remedio que lidiar a diario con todo tipo de gente, entre ellos, mucha gente buena, pero también mucha “gente “así.
Pensareis que estoy enfadado con el mundo y no es así, cada vez me gusta mas mi gente y mis amigos de verdad, porque como cada vez son menos los disfruto mucho mas.
Para terminar y haciendo bueno otro dicho popular solo diré “que el tiempo pone a todos en su lugar”.

viernes, 19 de agosto de 2011

RELATO


Para los que se os esté haciendo muy largo el verano os dejo mi segundo relato que escribí hace un par de años y solo algún amigo lo a leído, no es muy largo, son tres hojas se lee muy rápido, como no se como meterlo en PDF os lo pongo aquí escrito si no queréis leerlo por pantalla, copiáis y pegáis y os lo imprimís, bueno hacerlo como os venga en gana, yo hay os lo dejo, espero que os guste:
TRES SILENCIOS Y UNA GUERRA

Despunto el día, la niebla cubría toda la ribera del Manzanares y el frió de primeros de Diciembre se calaba en los huesos, el aire cargado con pólvora y miedo le recordaba a Daniel que estaba en una guerra, una maldita guerra entre hermanos, una guerra que nadie eligió y que a todos arrastro.
Daniel era obrero y estaba en el frente republicano a orillas del río Manzanares, defendiendo las posiciones ante el asedio de las tropas franquistas. Se había negado a coger un arma, estaba en contra de toda violencia, pero quería defender lo que le parecía justo, la libertad, la democracia, la vida....
Cada mañana, Daniel junto a otros compañeros se ponían manos a la obra y cavaban trincheras para las tropas republicanas, el duro trabajo, casi de sol a sol, solo se veía compensado al volver a su humilde hogar. Allí sus dos niñas pequeñas de 4 y 6 años le esperaban junto a su esposa. Su padre falto ya de salud y de ganas de vivir se alojaba en su casa desde que empezó la guerra.
Matías, su padre, era un hombre de campo, sencillo, cuya misión en la vida había sido trabajar para sacar adelante a su mujer y a sus dos hijos Daniel y Miguel. Su mujer había muerto dos años antes por una neumonía que se la llevo en poco mas de tres meses, después el comienzo de la guerra acabo de minar su ya debilitada salud y el hecho de que su hijo menor Miguel se fuera a combatir con las tropas franquistas dio la puntilla definitiva a su ya escasa ilusión por la vida.
Daniel lo animaba cada noche al volver del frente.
-         Padre, vera como pronto vuelve Miguel.
Pero Matías miraba ausente sin ver, sin oír, sin estar.
Cada mañana antes de salir el sol, Daniel se levantaba y como cada día su padre lo esperaba junto a la puerta.
-         Hijo mío, ten cuidado.
-         Si padre, lo tendré, sabes que yo no voy a pegar tiros, solo voy a trabajar.
-         Las bombas no entienden de oficios, solo saben matar, contestaba Matías.
-         Lo se padre, asentía Daniel.
-         Fíjate a ver si ves a Miguel...
Cada mañana antes de salir, siempre la misma frase, era difícil hacer entender a su padre que era casi imposible que el destino le hiciera ver a su hermano y aunque les habían llegado rumores de que Miguel estaba en el frente de Madrid, eran muchos los kilómetros de barricadas acosando la capital. Además aunque ambas posiciones se encontraban muy cercanas y eran capaces de oír las voces del bando contrario, no era sencillo reconocer a nadie al otro lado, ya que solo se oían insultos, voces de intimidación, balas, muerte, sobre todo muerte.
-         Me fijare padre, no se preocupe, contestaba Daniel con resignación y pena.
Entonces Daniel antes de que despuntase el día salía de su casa cabizbajo y resignado a cumplir con la misión a la que se presto para defender Madrid, su casa, su gente, su tierra, su libertad. Recorría solo el camino hasta el frente y en el trayecto se sumía en sus pensamientos. ¿Que seria de su hermano?, ¿Seguiría vivo? Y si era así ¿Donde estaría? Si perdían esa guerra; ¿Que seria de su familia, de su libertad?  Si la ganaban, ¿Que seria de su hermano?, era una guerra en la que todos perderían,
-         como todas las guerras, pensó
Después de un día intenso de trabajo en el que la artillería franquista había castigado sus posiciones con gran intensidad, Daniel volvía a casa, ausente, con el olor a pólvora mojada en su cuerpo y con la muerte ahogando su corazón. Al llegar a su calle le asalto un vecino
-         ! corre Daniel!, es tu padre.
Daniel salio de su ensimismamiento y corrió hacia su casa. Al llegar a su puerta su mujer lo esperaba con lagrimas en los ojos, lo abrazo con fuerza y lo condujo a la habitación de su padre. Allí frente a la ventana que daba al Manzanares yacía Matías, con los ojos cerrados y un gesto serio en sus labios. Se acerco lentamente a el mientras lagrimas de dolor manaban de sus ojos cansados de ver la muerte cada día, se puso frente a el y un silencio inundo toda la habitación, toda la casa, toda la ciudad; durante un tiempo permanecieron así, en un silencio cómplice donde parecía que padre e hijo se estaban despidiendo para siempre.
De repente, Daniel se puso en pie, fue a su habitación, se puso ropa de calle, busco un papel y un lápiz y escribió algo, después se lo guardo en el bolsillo, busco a sus hijas que estaban entre asustadas y dormidas, sin acabar de comprender lo que pasaba a su alrededor; las beso con cariño y las mando a la cama. Ya en la puerta cogió a su mujer, la abrazo con fuerza, la beso y le dijo:
-         Me voy a buscar a mi hermano
-         pero eso es una locura Daniel....
-         lo se, pero lo tengo que intentar. Llama al padre Jesús para el entierro y esperarme hasta mañana al medio día, si no hubiera regresado enterrarle sin mi.
La dio un beso en la frente y salio con paso decidido hacia el frente. Se dio cuenta que otra veces iba hacia la muerte dejando su vida en casa, esta vez dejaba ya la muerte en casa y marchaba con esperanza de encontrar la vida, la de su hermano. Como lo iba a hacer, no lo sabia aun, pero lo tenia que intentar, ya pensaría la forma de llegar hasta el.
Al llegar al frente, busco a sus compañeros, que se entrañaron de verle allí a esas horas.
-         Como tu por aquí Daniel, si este no es tu turno. Otros compañeros suyos trabajaban por la noche, ya que la guerra no paraba nunca. Daniel explico lo sucedido a sus compañeros y a los soldados de guardia.
-         Sinceramente, me parece una locura, le comento el soldado que parecía estar al mando, pero por mi parte puedes hacer lo que quieras; baja por la izquierda detrás de aquel edificio y atraviesa el río, en cuanto salgas del agua estarás prácticamente en bando contrario y una vez allí, piensa lo que vas a decir.
Daniel sabia de sobra lo que iba a decir, primero sacaría un trapo blanco, después diría que se cambiaba de bando, lo hacían a diario muchos soldados de ambas partes, aunque no se sabia muy bien como eran acogidos los desertores en la zona franquista; después una vez allí preguntaría por su hermano. Dio las gracias al soldado y se despidió de todos.
Salto fuera de la barricada y camino agachado detrás de los piornos que poblaban los márgenes del río, rápido llego a la casa que le había comentado el soldado, se encontraba en ruinas, todas sus paredes y ventanas estaban arrasadas por las balas y los obuses de ambos bandos. Camino por detrás de la casa hasta dar con el río, se tropezó en varias ocasiones ya que la noche y la niebla le impedían ver mas allá de sus pies. Al llegar al río sintió el frío intenso del agua que se introducía en sus botas, un escalofrió le recorrió todo el cuerpo; atravesó el río, un poco a pie otro poco a nado, torpemente ya que con la ropa y las botas no era tarea fácil y así se encontró en la otra orilla, mojado, frío, asustado y triste, sobre todo triste, el recuerdo de su padre llego de nuevo a su mente y las lagrimas volvieron a brotar de sus ojos.  Se sentó a la orilla del río, escurrió sus ropas todo lo que pudo y se puso en marcha de nuevo.
-         me quedare helado, si me quedo parado, pensó.
Subió una pequeña cuesta y empezó a ver y a oír a los soldados que atentos hacían guardia, dudo un segundo y al final salto de su escondite y con un trapo blanco al viento grito:
-         amigos, aquí, amigos.
Los soldados que estaban de guardia miraron rápidamente hacia el, estaba a no mas de cien metros de ellos.
-         ¿Quien va?, pregunto una voz
-         Soy un desertor del bando contrario vengo a unirme a vosotros.
-         !!Levanta las manos!!
En esos momentos un foco le cegó la vista. Los soldados vieron que era un solo soldado y desarmado.
-         Avanza hasta aquí con las manos en la cabeza, le ordeno una voz.
Como pudo fue avanzando, ya que el foco le impedía ver y las manos en la cabeza le hacían perder la verticalidad.
Al llegar a la altura de los soldados le agarraron y tiraron al suelo, lo registraron de arriba abajo.
-         No lleva armas, dijo el soldado
-         levántate, le dijo el que parecía estar al mando. Me vas a explicar la verdad de por que estas aquí, ¿o es que te quieres reír de nosotros?
-         No por favor, solo quiero encontrar a mi hermano que esta con vosotros, ya que ha muerto mi padre y quería decírselo…..
Poco a poco Daniel fue explicando los motivos que le habían llevado a aquel lugar. El soldado le pregunto por el nombre de su hermano, al oírlo llamo a otro y este a otro, hasta que uno le identifico
-         pregunta por Miguel, dijo un soldado joven, es el cabo de la sexta compañía, esta a solo un kilómetro de aquí en aquella dirección.
-         !basta! Le dijo, el soldado que parecía estar al mando, no le hacen falta mas pistas, no deja de ser un sucio rojo y además no esta ni arrepentido, seguro que cuando vuelva, volverá a pegar tiros y a matar a todo lo que pille incluido su hermano.
-         Yo solo soy....., Daniel intento hablar
Pero en ese momento le dieron con la culata del arma y cayo hacia atrás con la boca ensangrentada.
El soldado que estaba al mando ordeno algo, miro de reojo a Daniel, lo escupió a la cara y se marcho.
El soldado mas joven, le ordeno levantarse, lo apuntaba con un arma; Daniel le obedeció, se toco su mandíbula tenia un sabor en su boca a sangre y a odio, el soldado lo llevo ladera abajo, al llegar al margen del río donde nadie les veía ya, el soldado le dijo:
-         me han ordenado matarte.......
Daniel lo miro a los ojos y encontró en ellos la misma resignación que en los suyos, sus miradas se buscaron y los dos sintieron la misma pena, se dieron cuenta que eran victimas iguales en bandos distintos. El soldado bajo la mirada, suspiro y con la voz entrecortada le dijo:
-         vete.....
-         sigue por el borde del río y un kilómetro mas abajo cuando llegues a una pequeña curva del río a la derecha sube, allí esta la compañía de tu hermano, que tengas suerte.
-         Muchas gracias amigo, no se como agradecértelo.
-         Algún día, dijo el joven soldado, cuando acabe todo esto, tomando un vino, en Plaza España, viendo ponerse el sol, sin miedo a mirar al cielo y ver las bombas caer, sin temor a mirar hacia atrás y ver una bala venir.
-         Allí estaré, si esta maldita guerra no nos quita la vida antes, afirmo Daniel.
Los dos sabían que no se volverían a ver, pero el mero hecho de pensar en la paz, en el fin de la guerra, daba a ambos la fuerza necesaria para vivir.
-         antes de irte, dijo el soldado, tengo que pegar un tiro para que ellos crean que te he matado.
Daniel asintió, el soldado apunto al río y disparo, el sonido inundo la noche y el olor a pólvora les devolvió a la realidad.
-         Gracias, dijo Daniel.
-         Me debes un vino, contesto el soldado.
-         Una cosa, dijo Daniel, ¿como es la vida en ese lado de la guerra?
-         ¿Vida?, ¿que vida?, aquí solo hay muerte, cada día mas, cada día peor…
-         Me lo imaginaba, yo vivo en un sitio parecido, al otro lado del río, contesto Daniel.
Se despidieron con la mirada, el soldado subió de nuevo a su puesto y Daniel siguiendo los consejos de este, siguió río abajo. Unas veces escuchaba voces cercanas, otras, algún sonido lejano de balas, pero la tranquilidad era la nota predominante en el frente esa noche. No le costo mucho trabajo llegar hasta donde le había indicado el soldado, subió hacia el frente justo al ver que el río torcía a su derecha con la intención de repetir la misma operación, se puso en pie, alzo el pañuelo blanco y volvió a gritar, vio alguna sombra esta vez un poco mas lejos, el río le había separado un poco de las líneas enemigas, avanzo un poco y tropezó, al caer perdió el pañuelo blanco que llevaba, lo busco pero no dio con el, entonces se acordó de el papel que llevaba en el bolsillo, lo saco, todavía estaba húmedo aunque se distinguía lo que había escrito. Lo levantó con cuidado de no romperlo y lo agito despacio, volvió a gritar, alguien desde el frente lo oyó, miro y vio una sombra.
-         ! Alto! ¿Quién va?
-         Daniel, repitió con voz ronca y cansada, soy un desertor, vengo a unirme a vosotros
Pero el soldado no oía bien lo que decía y además solo veía sombras, allí no había foco, pregunto de nuevo, espero un poco y disparo……
 Dos disparos secos salieron de su fusil y encontraron a Daniel, uno en la mano alzada y otro en el corazón. Daniel callo al suelo y el papel voló por los aires.
El soldado vio el blanco del papel que se reflejo al volar con los brillos de la luna. Cogió su arma y se acerco despacio, tardo unos minutos en encontrarlo. El cuerpo estaba boca abajo con la mano hacia arriba y hacia pequeños movimientos, el papel estaba a su lado. Lo cogió y lo leyó con la  tenue luz de la luna
-”Soy Daniel Martínez Grande, si alguien encuentra este papel por favor busquen a mi hermano Miguel, que es soldado de sus tropas, y le digan por favor que en la tarde del 6 de diciembre a muerto su padre Matías”
El soldado soltó el arma clavo las rodillas en el suelo y agacho la cabeza, miro el cuerpo casi sin vida lo dio la vuelta con ambas manos........  la realidad lo destrozo.
-         !!Daniel!!, hermano, soy Miguel......
Daniel lo miro con un hilo de vida en sus ojos, una tímida sonrisa asomo a sus labios y entonces un silencio recorrió sus cuerpos, el río, la guerra, la ciudad, todo enmudeció, se hablaron con los ojos, Miguel lloro, Daniel no pudo, su vida espiro en el momento en que las lagrimas de su hermano resbalaban por su cuerpo.
Miguel grito, se levanto con su hermano en brazos y corrió sin dirección buscando a alguien. Sus gritos cada vez mas fuertes, los soldados cada vez mas cerca, pero su puesto estaba cada vez mas lejos. Corría hacia las barricadas con su hermano en brazos y gritando enloquecido, no lo podía creer había matado a su propio hermano. Sus gritos cada vez más fuertes, sus pasos cada vez más pesados, desde la línea de fuego alguien grito:
-         !!Alto!! ¿Quien va?...
pero solo escucho gritos, cada vez mas fuertes, cada vez mas cerca.
-         !disparen!, grito una voz
El sonido de las balas apago los gritos de Miguel, mas de diez balas se alojaron en su cuerpo que se desplomo en el suelo haciéndole soltar a su hermano. Se arrastro como pudo hasta el cuerpo sin vida de Daniel y lo abrazo con la poca fuerza que le quedaba, las lagrimas se mezclaron con la sangre de ambos cuerpos y de nuevo el silencio volvió, se pararon las balas, la guerra, la ciudad, la vida.
Nadie se acerco a ver los cuerpos, nadie vio el papel en el suelo, ya no había a quien avisar.
La vejez se llevo al padre, la guerra se llevo a los hijos, el papel se lo llevo la lluvia  y su historia se la llevo el viento, su historia como la de tantos hermanos, tanta gente, tanta vidas, tantas muertes para nada.
Muchos años después de que la guerra terminase, las historias del frente se contaban en los mentideros, en las bodegas, en las casas de la gente, siempre con un tono bajo, con el miedo que dieron los años de represión. Unas eran verdad, otras eran invenciones de soldados con las que engrandecían su historial de guerra.
La historia de Matías y sus hijos, Daniel y Miguel, me la coto hace unos años un antiguo soldado del bando franquista mientras tomábamos un vino en una bodega de Plaza España, en el centro de Madrid, no se si será cierto, pero a mi me llego al corazón.

FIN

Adolfo Villaverde Serrano

Agosto del 2009.